domingo, 15 de abril de 2007

Ensayo sobre la historia de la Sociedad de la Informaciòn del libro del Profesor Mattelart.

Para comenzar, es necesario entender el concepto de nacionalidad y soberanía en el plano del mundo digital, pues estamos ante un ideal que se modifica según las leyes geopolíticas de cada nación, en especial de aquellas que hacen parte del sistema de producción existente a nivel mundial.

Nacionalidad es un término implementado para designar la proveniencia de cualquier sujeto como miembro de una comunidad en particular. Soberanía es otra designación que se hace para determinar el poder que posee un territorio sobre sus creaciones a diversos niveles: cultural, político, económico, religioso, entre otros.

Así, los estados se hacen soberanos por medio de aquellos sujetos que lo proclaman como tal, debido a que sienten y afirman hacer parte de esa nación, es decir poseen una nacionalidad propia de aquella conformación social. Sin embargo, Mattelart afirma lo siguiente:

“Un cronograma esboza las cuatro fases de un proceso que arrancó en 1945, y que ha de hacer al Japón la primera sociedad de la historia.” MATTELART. Armand. “Historia de la sociedad de la información” Paídos Comunicación Edición revisada y ampliada por el autor. Pág. 107

De esta forma asistimos a la idea de una nación, proclamada como la sociedad de la información, concluyendo así que sus características como nación, en este caso su soberanía y niveles de nacionalidad, deben ser cuestionadas y replanteadas. Esto se puede afirmar ya que estamos frente a una nación que se autodetermina como soberana sobre los procesos de información desde las tecnologías de la comunicación e información, por lo cual toma en sus manos, y deja entendido, que los espacios intangibles que posee son suyos. Es aquí, en este preciso momento de la reflexión, que nace el interrogante ¿Será que la sociedad de la información debe ser entendida como una nación con ciertas leyes, que posee una nacionalidad única y exclusiva, como una soberanía propia de una comunidad específica?

Hablamos de varios modelos político-administrativos, y no sólo uno como lo afirma el autor en su texto. Debemos suponer, como todo buen investigador, que las teorías que se plantean en este documento son propias para una Historia, escrita con H mayúscula, y que desplaza otras teorías que deciden desvincular la idea de un sólo modelo para abrir campo de acción y representación a híbridos que intentan acercarse a una idea de la realidad.

El profesor José Luís Orihuela, en una de sus conferencias sobre tratamiento de medios digitales para la inclusión de nuevas estrategias de aprendizaje y enseñanza, expuso uno de los modelos más próximos y cercanos a las prácticas de vivencia observadas en Latinoamérica. Este modelo es el que permite una administración de la red bajo parámetros que limiten los espacios de establecimiento de la nación en esta misma.

Los usuarios, compartidos por varios sectores, no pertenecen a un sólo territorio intangible que se evidencia en la red, sin embargo consideran sano que se presenten algunos códigos de manejo de la información en cada espacio virtual de aquella nación, como reserva de sumarios a los procesos de comunicación que se presentan en estas tecnologías.

La concepción de la soberanía y la nacionalidad queda desplazada por dos la transnacionalización y competencia entre varios entes con diversos poderes de acción jurídica, administrativa y legislativa sobre una comunidad en especial.

No se puede intentar que los usuarios sigan una legislación propuesta por los altos jerarcas de las TICs, pues estos mismos son aquellos que dominan el mercado mundial y saben de los beneficios de estas mismas para transmitir sus necesidades como vendedores a sus consumidores. Así el modelo de administración que se plantea en el capitulo quinto del libro analizado, es un modelo del pasado, en donde se exponen teorías de varias naciones, las cuales fueron las primeras que se instauraron en las TICs, pero que actualmente existen otros fenómenos teórico-prácticos que describen mejor la penetración de nuevas naciones a estas mismas, proliferando la diversidad y agudizando el proceso de administrar tales contenidos.

Matterlart concede un espacio en su texto para nombrar aquella situación donde se plantea la formación de nuevos modelos administrativos. Puede decirse que desempeña una función de oráculo en el destino de la implementación de las TICs en el plano mundial.

“Construir sus propios bancos de datos es un <>. El reto está claramente identificado: IBM que acaba de anunciar su intención de entrar en el campo de las comunicaciones por satélite (Nora y Minc, 1978, pág 13). El <> debe guiar la respuesta a este reto. Sólo una acción de los poderes públicos normalizando redes, lanzando satélites, creando bancos de datos, puede <>, un <>. Cabeza de puente de esta política: un gran ministerio de Comunicaciones que controlaría los PTT (correos y telecomunicaciones) así como las actividades relativas al espacio y al sector audiovisual.” MATTELART. Armand. “Historia de la sociedad de la información” Paídos Comunicación Edición revisada y ampliada por el autor. Pág. 112

Así las naciones buscan emplear las TICs como medios de interacción con el mundo, en últimas, con el comercio exterior. Tanto así que deciden trasnacionalizar la idea de soberanía para convertirla en un elemento de competencia frente a los otros países. No se busca que las leyes determinen el comportamiento de los individuos en el campo de las acciones virtuales.

Puede decirse que lo que tradicionalmente se conocía como autorregulación estatal por medio de códigos y leyes a seguir, está siendo deslegitimado por medio de tecnologías que proveen espacios donde se crean asentamientos gratuitos sin necesidad de limitar sus acciones frente a las de los otros habitantes de estas mismas.

El problema no es de legalidad, es de legitimidad, es de que las personas lo validen, lo comprueben, lo acepten; acciones que están relacionadas a la estructura básica del mercadeo, de la publicidad y el comercio.

Así los gobiernos le apuestan a la red como un medio que beneficiará sus contactos con el mundo exterior y asegurando que su soberanía en el mundo comercial es uno de los pocos que poseen gran parte de la interacción continua en estas tecnologías.

Para ejemplificar esta situación e intentar validar los procesos de legitimación en cada individuo, desde la presentación de estos gobiernos o administraciones estatales simbólicas, podemos analizar los siguientes esbozos de la realidad:

“En la estela de la elección presidencial de mayo de 1981, el gobierno socialista inaugura una estrategia industrial que <> y que pretende <> antes que<>. La retórica, pues, está en la demanda social más que en la oferta técnica.” MATTELART. Armand. “Historia de la sociedad de la información” Paídos Comunicación Edición revisada y ampliada por el autor. Pág. 113

A manera personal, comento el siguiente ejemplo: Actualmente, los países del continente Americano han instaurado políticas intervencionistas en las TICs para crear espacios de interacción entre los individuos y estos mismos. Cada nación decide desarrollar estrategias de mercadeo que coadyuven a posicionarse en las mentes de los habitantes, tratando de reconocer a todo individuo, en especial a los que hacen posible su existencia, como consumidores y clientes más que ciudadanos. Así buscan incrementar una neo-concepción de “soberanía” en todo el mundo que accede a las TICs. Entre ellas se encuentra Canadá, Estados Unidos, México y nuestro querido país con Colombia es pasión.

¿Por qué sucede esto? Es muy sencillo, las TICs establecen un mundo paralelo al real, dejan entreabierto las relaciones de todo tipo para que los usuarios puedan acceder a ellas sin muchas restricciones, y entre quedarse de manos cruzadas frente a la proliferación de estas relaciones y desarrollar estrategias de reconocimiento, de reverberación y alcance en publicidad, podemos inferir la opción seleccionada por los directores de cada nación.

En un principio eran estados conformados y delimitados por distancias geográficas tangibles, lo cual ocasionó guerras y devastaciones en la dignidad de muchos seres humanos. Ahora, estando ante un medio 100% intangible y carente de límites, puede observarse la necesidad de venderse, de convertirse en una organización o proyecto empresarial que comienza a competir en la red, dejando a un lado el viejo cuento de sentirse parte de un sitio, siempre y cuando el cliente pueda sentirse de varias partes y no afectar a estas por sus múltiples roles que puede desempeñar en cada una de estas.

En últimas somos de aquí, de allá, de más allá, pero no estoy sujeto completamente a ninguna. Somos soberanos cuando la estadísticas se incrementan por el sitioweb visitado, por la presencia de nuestro sistema de telecomunicaciones en un país extranjero, por el uso que hacen otros clientes de nuestros productos, sin llenarlos de papeles y problemas legales.